George Orwell y una portada de su libro "1984"
Decía de Orwell, en su libro "1984", que «El que controla el pasado –decía la consigna del Partido–, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.»
Esta frase fue destilada por Orwell tras experimentar en primera persona las "bondades" de los partidos políticos que controlaban la realidad social en el bando republicano durante la guerra civil española. Siguiendo esta estela "tolerante", los partidos herederos ideológicos de aquellos repiten una estrategia tan exitosa.
En el procedimiento de rescritura orwelliano del pasado, para controlar el futuro, tan importante es lo que se dice, como lo que se elimina. Es esta una táctica que coincide con la empleada en la creación de la neolengua, que también aparece en el mismo libro "1984".
Así, durante el carnaval republicano celebrado el pasado 12 de enero de 2025, en Catarroja, se repartió un panfleto escrito en preciosa neolengua barceloní alineada perfectamente con la agenda 2030. Entre otras, esta patochada pretendía
- Reescribir la historia y en especial, la guerra civil española y en concreto en engendro que diseñaron en Valencia los rojos como consecuencia de su tic cristófobo.
- Traer a la memoria el lema de la revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad, actualizado a sororidad por las organizadoras hembristas que no existían en enero de 1937.
- Lubricar el cambio de confesión religiosa que ya comienza a exigir su presencia en la calle y con un espíritu revanchista que pretende la disolución del anterior credo como paso previo a su sustitución por el nuevo.
- Sustitución de la identidad valenciana por otra externa catalanizada.
Ingeniería social
Nótese que en el relato de los hechos, con los que se intenta vender la cabalgata roja, tan importante es lo que se dice como elocuente es lo que se oculta. Así, el hecho de que esos líderes pertenecieran todos al socialismo más rancio y decimonónico, y que no se permitiera el acceso a nadie que no pensara como ellos, queda omitido. Que a Largo Caballero, el apodado "el Lenin español" como eufemismo de todo lo que a la II República se le puede reprochar desde un punto de vista demócrata, también es omitido. Y que encima se le dé el apelativo de "sabio" es poco menos que un sarcasmo.
Nótese también el comentario ladino de deslizar "...niños y niñas POR IGUAL, SIN IMPORTAR DE DÓNDE VENGAN...", dando a entender que en la fiesta anterior sustituida SÍ que importaba y era una fiesta discriminatoria (fascista) ya desde la más tierna infancia.
Montado el argumento falaz del hombre de paja en el que se demoniza a la fiesta anterior sin nombrarla, el corolario consecuente es que era necesario contraprogramar la casposa fiesta de los Reyes Magos. Tal vez como paso previo y provisional antes de eliminarla, que era realmente el espíritu de la cabalgata inicial del 37 en la que tanto se inspira la del 2025. Y si no se lo creen, observen la siguiente imagen.
Página del panfleto en el que se afirma que esta fiesta ha vuelto a nuestras calles, CON LOS MISMOS VALORES y con sus mensajes para la infancia renovados
Es decir, se trata de actualizar el espíritu original de aquella cabalgata, manteniendo los mismos valores y añadiendo nuevos más alineados con la agenda 2030; que no se menciona, pero cuyo paralelismo es evidente.
En fin, aunque las magas, tan monas, se vistan de sedas reales eco-hembristas, monas se quedan.



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