Peatones vs Conductores aparcados

 


Al respecto de la lucha inútil existente entre vecinos por las cada vez más escasas plazas de aparcamiento gratuito en la vía pública que ofrece Catarroja a sus vecinos,  deberíamos considerar varios puntos:

  1. No somos enemigos. Los que usamos el coche, también somos peatones y viceversa. Todo esto obedece a la lógica de una estrategia de control social que se denomina lucha de clases y que nos están aplicando a todo el pueblo.
  2. Todos, tarde o temprano, tendremos limitaciones de movilidad. Es cuestión de tiempo: un accidente, vejez, enfermedad... Por lo tanto, BUSCAR SOLUCIONES al aparcamiento es luchar por el bienestar de TODOS, no sólo de los peatones.
  3. Algunos de los propietarios de esos coches aparcados gratuitamente en al vía pública no residen en la misma calle en la que aparcan. ¡Qué más quisieran ellos!¡No tener que desplazarse a varias calles de distancia para poder aparcar su coche!¡Y encima molestando a otro vecino!. Es normal. Posiblemente vengan de otras calles en las que también les han eliminado sus plazas de aparcamiento, de forma que ahora les impiden aparcar en sus propias calles. Les han expulsado de sus calles y ahora vienen a la tuya. No es culpa de ellos. Es culpa del responsable que les ha eliminado sus plazas de aparcamiento en sus propias calles. Apuntemos bien a la cabeza de nuestro verdadero enemigo.
  4. Lo de endorsar su coche en la puerta de una planta baja de otra persona, no es más que una consecuencia de lo anterior. No te enfades por ello porque ni tú, ni su propietario, tenéis la culpa de ello.
  5. Lo de aguantar ese coche 15 días aparcado en su puerta, no cambia el problema porque si cada día fuera uno diferente, la sensación de que te aparcan en la puerta sería la misma. Lo mismo que si fuera tu propio coche. Piensa que TODOS los coches que aparcaban en esa calle, fueran o no de los residentes de esa calle, ahora tendrán que irse TODOS a aparcar a otras calles, que no corresponden tampoco con la que residen, a molestar a otros vecinos. Además, al desaparecer esas plazas de aparcamiento, sin haber dado alternativas equivalentes, exacerbarán aún más el problema ya existente.
  6. Tal vez lo que se debería haber hecho es ampliar la acera lo suficiente como para que no tengas esa sensación de ahogo al salir de casa. De esa manera, las plantas bajas no tendrían por qué soportar esa situación.
  7. Habrá que buscar soluciones tanto para los residentes como para sus coches. Que dejen su coche delante de tu casa en lugar de que puedas dejar tú el tuyo, molesta. Tal vez ambos deberían dejar el coche en otro sitio que no moleste, ni a los conductores, ni a los dueños de las viviendas.
  8. Efectivamente, esa es la falacia en la que tantas veces nos cacarea el ayuntamiento: el impuesto de circulación es por circular, no por aparcar. Así, pueden sacarse de su chistera más pagos: por aparcar, por aparcar en zona azul, en zona naranja, vados, aparcar en tu propio vado...
  9. Normalmente los conductores aparcan en zonas autorizadas y si no lo hacen, multa. Si circunstancialmente se aparca de forma anómala, tal vez sea porque no hay otra posibilidad, aunque también hay mucho desaprensivo.
  10. La gente mayor o con silla de ruedas lo que agradecen son calles con aceras para peatones amplias que les permitan desplazarse con seguridad, no calles sin plazas de aparcamiento cercano donde dejar su coche para ir al hospital, al supermercado a comprar o para poder desplazarse a ver a sus familiares.
  11. Plantear esto en una lucha por ver quien tiene más derechos es errar el tiro

¡Queremos aparcamientos cercanos, de proximidad! ¡Queremos que sean baratos!  ¡Queremos calles en las que no tengamos que jugarnos los retrovisores al pasar! ¡Queremos un gobierno municipal que ofrezca soluciones! ¡No queremos un gobierno que genere problemas! ¡Queremos PAZ!

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