Barreras artificiales (II). Muro de la vía del tren

Si ustedes miran la cantidad de agua que circuló por las zonas más cercanas a la rambla de Pelayo, en Catarroja, el barrio de las Barracas tuvo alturas medias superiores al metro y medio en casi todos sus puntos, llegando a alcanzar más de dos metros en muchos sitios.

¿Por qué tuvo más altura de agua y por más tiempo? Porque el barrio fue rehén de un efecto presa que le han estado construyendo, a propósito, desde hace muchos años. No fue por el cambio climático, sino por el cambiazo climático al que lenta, pero inexorablemente, han estado sometiendo al barrio. A conciencia, poquito a poquito, suave suavecito, despacito.

Veamos un pequeño detalle, aparentemente sin importancia pero que es revelador de la actitud irresponsable con la que han hundido al barrio. En este caso, con los muros y el vallado de obra que rodea la parte este de la vía del tren que las separa del polígono industrial. 

Al otro lado de la vía del tren, ya en terrenos del polígono industrial, pueden ver los centenares de metros de muro hecho de obra, totalmente impermeable al paso del agua que resultó en un remansamiento del agua de la barrancada que no pudo derribarlo y tuvo que circular por en medio del barrio para buscar una salida ya más cercana a la rambla de Pelayo.

Muro hecho de vigas verticales de hormigón armado

Las vigas verticales están fuertemente ancladas al suelo y se unen entre sí por losas, también de hormigón armado, que hacen imposible el paso de las aguas de la barrancada

Muro enorme de centenares de metros que discurre desde el barranco del Poio hasta el paso inferior antes de la estación de tren de Catarroja

Todo un muro de contención de las aguas, que no pudo ser destruido por estas y que condujo, como si fuera un dique, las aguas desbordadas del barrio del charco hacia el barrio de les barraques, aumentando su huella de inundación por no poder evacuar las aguas hacia el mar, caso de no haber estado dicho muro.

Si observan estas barreras a partir del paso inferior, podrán comprobar que estas barreras sí que dejaron pasar las aguas a partir de este punto, si bien, el muro de naves industriales que hay al otro lado de la carretera que va paralela a la vía del tren, tampoco dejó mucho espacio para pasar las aguas. Este también sería un tema a tratar para facilitar el paso de las aguas llegado el caso.

Pueden comprobar en Street View que ya en el año 2022, la situación ya era así.



Se puede comprobar cómo las vías del tren, ya más cercanos a la rambla de Pelayo, las vallas cambian a permanentes, pero no son de obra, sino de metal, recubiertas o no de plantas, pero en cualquier caso, permeable al flujo del agua.



 

Señores de ADIF, ¿Serían ustedes tan amables de prolongar este tipo de vallas hasta el barranco del Poio, sustituyendo el vallado provisional y el de hormigón por este metálico blanco y permeable a las aguas de las siguientes barrancadas que nos lleguen?

Y ya que nos ponemos, si no fuera mucha molestia, ¿serían tan amables de derribar también el muro de hormigón de un metro que hay debajo de las vallas "permeables" y poner las vallas a pie de terreno? 

De esta manera, cuando lleguen las cañas y taponen las vallas, estas se doblarán y dejarán pasar el agua, facultad que no tiene la base hormigonada que resistió impasible al flujo de las aguas que intentaron sobrepasarla. Gracias.

Lamentablemente, estas no son las únicas barreras artificiales con las que han ido tejiendo una tupida tela de araña que ha atrapado al barrio en un capullo que lo ahoga.

En la zona de servicio de la vía del tren, pero en el lado de Catarroja, tenemos también una gran barrera, que podría haberse pensado de otra manera y que sin embargo, en la práctica, ahoga al barrio con un muro por el flanco sur



y también por el flanco norte gracias en ambos casos a las mismas vías del tren.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

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