Mientras Lorenopatra I de Catarroja, hincha pecho en público fardando de estar preparando la ciudad para el cambio climático, los CLER le desmienten en plena cara al afirmar que falta agilidad en la ejecución de medidas básicas y se observa una dejadez preocupante en la gestión diaria del municipio: muchas calles siguen sucias, la señalización urbana está prácticamente sin reparar, y se está llevando a cabo un plan de retirada de contenedores sin ningún criterio claro ni participación vecinal.
No se ha hecho nada por la renaturalización del territorio y una defensa activa del patrimonio ambiental. No existe una visión holística, ni ambiciosa, que proteja y recupere la huerta como barrera natural, ni propuestas de medidas estructurales que ponga la vida y el territorio en el centro. Nada de esto está presente en los planteamientos actuales del Consistorio, que más bien apuntan en dirección contraria: promoviendo la urbanización de espacios agrarios para construir complejos que agravan la vulnerabilidad frente a nuevas lluvias torrenciales.
En este sentido, cabe destacar los rasgos del cologetismo de salón que manifiesta este consistorio que elude responsabilidades exclusivamente suyas, redirigiéndolas hacia un señor que se denomina Cambio Climático y que no vive en Catarroja. A esto se le denomina CAMBIAZO CLIMÁTICO.
En este sentido, tenemos varios ejemplos en Catarroja como el producido en el Camí Erial, antiguamente conocido como Camí Real. o el parque del Secanet, parque emblemático de Catarroja al que un oscuro personaje de este pueblo está intentando adecuar a su nombre, dejándolo como un páramo seco y agostado donde la vida vegetal y animal escasamente pueda subsistir.
Hay más ejemplos. Veamos algunos otros sin ánimo de ser exhaustivos.
Jardín norte
Y para muestra, miren el botón del jardín que debería de existir en la zona norte del polígono industrial y que afea y denigra a las empresas que allí tienen su sede ante unos clientes que no salen de su asombro cuando les visitan.
Plano general de la zona norte del polígono industrial abandonada a su suerte. Vista desde el paso superior de la vía al lado del barranco del Poio, ya dentro del polígono industrial
Fumeral
O cuando sustituyen frondosos setos por hormigón y encima lo venden como un gran logro, el 13 de marzo de 2025, empleando para ello los recursos de Ortensia Herrero, iniciativa privada, que no pública. Toneladas de hormigón que sepultaron lo que antaño no era más que un simple seto verdecito que intentaba bordear el parque a modo de defensa perimetral verde.
Antaño una zona verde...
Ahora reducida a hormigón de color térreo
Diques artificiales
Si ustedes miran la cantidad de agua que circuló por las zonas más cercanas a la rambla de Pelayo, en Catarroja, el barrio de las Barracas tuvo alturas medias superiores al metro y medio en casi todos sus puntos, llegando a alcanzar más de dos metros en muchos sitios.
¿Por qué tuvo más altura de agua y por más tiempo? Porque el barrio fue rehén de un efecto presa que le han estado construyendo, a propósito, desde hace muchos años. No fue por el cambio climático, sino por el cambiazo climático al que lenta, pero inexorablemente, han estado sometiendo al barrio. A conciencia, poquito a poquito, suave suavecito, des-pa-cito.
Albal
Cuando en la próximas lluvias tengamos, no dos, sino tres metros de altura delante de casa, recuerda que ahora hay menos superficie para absorber el agua y que además se están levantando más muros para impedir su paso rápido hacia la Albufera.
Finca de proporciones monstruosas que se ha dejado construir en mitad del paleocauce, enfrente del instituto de Albal.
Un muro formidable contra el discurrir del agua por su cauce natural y hanegadas enteras que ya no drenarán agua al subsuelo. Millones de litros que tendrán que ser evacuados del sótano a base de gastar KWh de forma antiecológica.
Finca de proporciones monstruosas que se ha dejado construir para que haga de muro al barranco de Pelayo
Obsérvese su diseño hidrodinámico curvo para conducir los millones de metros cúbicos de agua que ha realizado a propósito el arquitecto, consciente del problemón que tendrá ese edificio, en dicha ubicación, cuando pase la siguiente barrancada.
Un sacrificio heroico al que someterá el constructor de la finca a los futuros vecinos temerarios que se atrevan a comprar un piso en ese edificio en connivencia con el Sr. Alcalde de Albal, que no sólo no ha revocado el permiso de obras tras la barrancada para no tener que devolver el importe, sino que además pretende aumentar la recaudación del IBI tan pronto consigan que algunos incautos se vayan a vivir allí. Un alcalde temerario que hace honor a su segundo apellido. Un negocio redondo para todos... excepto para el pueblo y los vecinos que se atrevan a vivir allí. Pagará por ello, Sr. Alcalde D. José Miguel Ferris Estrems.
Neoligion panteista
- Puritanos que adquieren la forma de conservaduristas, que entienden que el parásito de la naturaleza es el hombre y que cualquier intervención que el hombre haga a la naturaleza es nociva siempre. Así, no se pueden tocar las cañas, de ahí los tapones que desbordaron los barrancos y nos anegaron; no se puede limpiar el monte, de ahí los salvajes incendios estivales de este año; no se puede hacer obras hidráulicas, de ahí la destrucción de azudes y presas antiguas que mediante un módico precio de renovación o mantenimiento seguirían dándonos agua y así hasta el paroxismo.
- Fariseos en forma de animalistas cuyo objetivo no declarado es animalizar a los hombres bajo coartada de humanizar a los animales. Eliminar la carne de nuestra dieta, acabar con las granjas bajo el pretexto del sufrimiento animal, aumentar el coste de los huevos y la carne de tal manera que sea imposible comerla...
- Profetas apocalípticos en forma de fervientes creyentes en el cambio climático motivado por la actividad humana o cuyo origen es antropogénico. Si algo caracteriza al clima es que ha estado siempre en constante cambio. El cambio del clima, ha sido siempre una constante natural a lo largo de la historia y de ello se encargan de certificarlo los los vestigios geológicos hallados. Lo que diferencia a los nuevos cambistas climáticos es que la causa, pero sobre todo, la CULPA de este cambio es tuya. Y es tuya por comer carne de vacas que se tiran pedos que calientan la atmósfera, por emitir CO2 al quemar gasóleo en tu coche contaminante, por reciclar defectuosamente, por comprar comida envasada en plástico, por cualquier cosa que hagas. La culpa siempre será tuya. Y estos profetas, además, se encargan de que el coste de tu redención sea siempre enorme y costosísimo.
Y es precisamente el cambio natural del clima, empleado como pecado que TÚ has cometido, el que se emplea como coartada que justifica cualquier medida que se quiera adoptar, casi siempre en contra tuya, bien sea directamente o indirectamente. El cambiazo climático consiste precisamente en esto:
- Tú siempre serás culpable por haber pecado contra la diosa Gaia.
- Nunca tendrás derecho de redención o te saldrá carísimo.
- Los políticos se pueden dedicar a hacer sus desmanes, sus cuitas, los ayuntamientos a recaudar como si no hubiera un mañana, los constructores a vender a precios exorbitados viviendas que nunca podrás acabar de pagar y nadie tendrá responsabilidad por nada. Todo son ganancias para ellos.
- Los políticos no se dedicarán a tomar costosas medidas que mitiguen o anulen los riesgos del clima que conocen perfectamente o deberían de hacerlo.
- Cuando pase la siguiente barrancada, la culpa siempre será tuya porque te lo mereces, por no haber sido un buen creyente. Por tener un coche diésel. Porque en el fondo, esto no es más que un cachete de la diosa por no haber sido bueno y lo sabes.
Nunca será la culpa del alcalde que no revocó los permisos de obras en los terrenos que fueron duramente anegados por la barrancada. Nunca será de los constructores que, sabiéndolo, siguieron interesadamente sus obras, ni de los dueños de los terrenos que, sabiendo que eran muy inundables, vendieron las hanegadas a millón, ni de los ayuntamientos que interesadamente cobraron enormes permisos de obras y suculentos IBIS posteriormente, ni de las conferencias hidrográficas ni de las consellerías que no se opusieron a estos desmanes, permitiéndolos con su inacción y connivencia...
Y luego la culpa es tuya por conducir un vehículo diésel y comprar esas viviendas.





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