Todo comenzó en el año 2016, cuando gobernaba un alcalde en Catarroja, del partido Compromís (bloque nacionalista de izquierdas) y que no sólo dejó pintar algunos bancos con los colores de la bandera LGBTi, sino que además también cambió deliberadamente algunas señales de tráfico para hacer propaganda de esta ideología de forma permanente, especialmente en los pasos de peatones más frecuentados del pueblo.
Ejemplo de paso de peatones con dos hombres de proporciones adultas (llevan pantalones, no falda) pasan cogidos de la mano
Quisiéremos pensar que este tipo de señalética quería fomentar el amor fraterno entre hermanos, el cuidado entre ellos y que no existe en este tipo de señales ningún tipo de connotaciones sexuales, si bien, viendo el contexto histórico que cuándo se hizo el cambio, quien lo ordenó y la intencionalidad de quien lo ordenó, nos tememos que más bien es todo lo contrario.
Y este tipo de comportamientos es especialmente doloroso cuando se puede comprobar que, si se quiere, sí que existen honrosas alternativas, como los parques recuperados por la iniciativa privada de fundaciones como la de Hortensia Herrero.
Sin embargo, esta ideologización del espacio público no sólo alcanza a la vía pública, sino a todo espacio sobre el que tiene dominio el ayuntamiento como el instituto, en el que no han tenido reparo, a pesar de que es un entorno de menores en el que muchos padres no están de acuerdo con esa invasión ideológica.
No hay límite. Por ello, la actual alcaldesa socia lista, no tiene en menor empacho en engalanar el centro de poder del pueblo, con los colores del arco iris degenerado.
Detalle de la fachada del ayuntamiento de Catarroja
Puede observarse la hipocresía política que, bajo la coartada de la inclusión excluyente, sólo se solidariza con la escuela, pero sólo la publica, dejando de lado la privada y la concertada; así como la bandera del arco iris degenerado donde están incluidas todas las prácticas sexuales minoritarias excepto la mayoritariamente heterosexual.
Detalle de las banderolas colocadas enfrente del ayuntamiento en el Camí real
Pero no sólo la fachada ha quedado utilizada para la propaganda de la ideología, sino que también tus impuestos han sido gastados en la cartelería empleada en el Camí Real, en la generación de banderitas de plástico para poner en los balcones y otras iniciativas.
Detalle del programa de actos promovido por el ayuntamiento de Catarroja
Programa de actos escrito en perfecto barceloní. No se ha podido encontrar la versión en español. Seguramente porque se ha hecho para consumo propio de las izquierdas políticas.
Alguno podría pensar que está bien que hagan esto, al igual que en marzo la festividad hembrista porque también tienen cabida actividades como la de las Fallas, la de Moros y Cristianos o se acude a actos de la semana santa. Sin embargo, es conveniente recordar que mientras estas últimas son manifestaciones populares espontáneas, surgidas desde las necesidades y sensibilidades existentes en el pueblo, las primeras, son totalmente impostadas; nunca han existido en el espacio público hasta que se empeñaron en forzar artificialmente su existencia cursi. Es el caso de las reinas magas de enero.
Por otro lado, si el ayuntamiento no quisiera dar ninguna ayuda a estas fiestas, éstas seguirían existiendo sin generar ningún gasto al erario público, si bien generan importantes ingresos en sus arcas. Las primeras, sin la subvención directa y generosa de tus impuestos, sencillamente no existirían o lo harían en un grado mucho menos ostentatorio.




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