Mantenimiento reactivo o correctivo
También
conocido como mantenimiento por avería, consiste en esperar hasta que aparezcan los fallos, de manera que el trabajo de
mantenimiento sólo se efectúa cuando las instalaciones,
efectivamente, dejan de prestar el servicio para las que fueron
instaladas, dejando mientras tanto, sin servicio a los ciudadanos
o clientes durante el periodo de fallo y reparación. Además, durante las semanas o
meses previos a la reparación, el servicio se degrada y puede poner en
serio peligro a los ciudadanos que los utilicen.
El mantenimiento correctivo se aplica comúnmente cuando la falla del equipo no afecta significativamente al funcionamiento del servicio, ni incurre en altos costes. Es adecuado para instalaciones no críticas que no requieren atención inmediata.
Pero
este tipo de mantenimiento bajo demanda exige que la reparación
correspondiente se debe llevar a cabo lo antes posible. Y esto exige
disponer de almacenes con disponibilidad de repuestos para no tener que
depender de pedidos que tarden en suministrar las piezas de reparación y
demoren el servicio.
Costes
El mantenimiento correctivo presenta unos costes iniciales más bajos ya que el mantenimiento solo se realiza cuando es necesario. Así mismo, requiere de menores esfuerzos de planificación y programación.
Por contra, el mantenimiento correctivo presenta costes a largo plazo más altos debido a
- Daños
causados en el propio equipo, que de haberse mantenido preventivamente,
no se habrían producido. Por ejemplo, no realizar el mantenimiento de
la caldera de agua caliente en casa, no sólo te puede dejar sin calefacción o agua caliente para la ducha, sino que incluso, genere una avería que haya obligue a cambiar la caldera entera o los
quemadores por completo.
- Los
fallos del servicio que inducen a las instalaciones que dependen de
esos equipos que han fallado y a las que dejan sin servicio, de forma
indirecta. Por ejemplo, esperar a que la presión de los neumáticos esté baja para volver a hincharlos puede generar una accidente por reventón de los mismos o falta de adherencia en una curva. No cambiar preventivamente el aceite del motor puede dar lugar a averías serias en el mismo.
Mantenimiento preventivo
Por el contrario, en el mantenimiento preventivo, la intención es anticiparse a las anomalías de las instalaciones y tomar medidas correctivas antes de que se produzca la avería. Esto exige actividades de mantenimiento regulares y programadas con el objetivo de prevenir fallos en el equipo. Este enfoque incluye actividades como inspecciones, lubricaciones, ajustes, limpieza y reemplazo de piezas.
Para claro, para adoptar medidas de mantenimiento preventivo, es preciso asignar recursos presupuestarios a una serie de servicios periódicos y también puede ser necesario implementar un sistema de Gestión del Mantenimiento Asistida por Ordenador (GMAO o CMMS).
Tipos
Hay cuatro tipos principales de mantenimiento preventivo. Todos giran en torno al concepto de "mantenimiento planificado" teniendo en cuenta:
- El uso. Depende de la utilización real del dispositivo. Para determinar la fecha de una tarea de mantenimiento o inspección futura, se tiene en cuenta el uso medio diario de un activo o la exposición a factores ambientales.
- Un plazo o calendario en un momento programado. Se basa en un intervalo de tiempo. La tarea de mantenimiento se efectúa cuando se acerca la fecha prevista y se han creado las órdenes de trabajo correspondientes.
- Predictivo. La finalidad es planificar actuaciones correctivas antes de que se produzcan anomalías. Para ello, el responsable de mantenimiento debe evaluar el estado del equipamiento para calcular cuándo convendría hacer el mantenimiento. Después, se programan los trabajos necesarios para prevenir fallos inesperados del equipo, antes de que ocurran.
- Prescriptivo. El sistema avisa de que va a haber un fallo y de cuándo va a producirse, además de indicar las causas de la anomalía. Este tipo de mantenimiento es útil para identificar y analizar varias opciones y posibles resultados, a fin de mitigar cualquier riesgo para la actividad.
¿Cuándo usar el mantenimiento preventivo?
Por contra, este tipo de mantenimiento exige un mejor planificación de recursos e inventario, unos costes iniciales más altos que el preventivo, debido a actividades de mantenimiento regulares que se anticipen a los fallos que puede generar un exceso de costes de mantenimiento si no está debidamente planificado.
Diferencias clave
Las principales diferencias entre el Mantenimiento Preventivo y el Correctivo son
- Momento. El mantenimiento correctivo se realiza después de la falla del equipo, mientras que el mantenimiento preventivo implica actividades programadas antes de cualquier avería.
- Costes. El mantenimiento correctivo puede tener costes iniciales más bajos, pero puede llevar a mayores gastos a largo plazo. El mantenimiento preventivo implica costes regulares, posiblemente más altos que el reactivo, pero puede ahorrar dinero a largo plazo.
- Planificación. El mantenimiento correctivo requiere una planificación mínima al ser reactivo, mientras que el mantenimiento preventivo requiere una planificación y programación exhaustivas.
- Vida útil de los servicios. El mantenimiento preventivo tiende a extender la vida útil de las instalaciones, mientras que el mantenimiento correctivo no se enfoca en prolongar la vida de las instalaciones.
Conclusiones
Elegir
entre mantenimiento correctivo y mantenimiento preventivo depende de
varios factores: seguridad de los usuarios, los recursos disponibles y
el impacto del fallo del equipo en el servicio prestado. En muchos
casos, una combinación de ambos enfoques, conocida como estrategia de
mantenimiento híbrida, puede ser beneficiosa.
Para dispositivos
críticos, el mantenimiento preventivo suele ser la elección más
acertada. Sin embargo, para activos menos críticos, el mantenimiento
correctivo puede ser más rentable.

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